Rematar a un enemigo caído solo funcionaba si la IA se acordaba por su cuenta. Si no lo hacía, el rival se levantaba intacto. Ahora el desenlace del combate lo calcula el código.
Golpe de gracia — si el árbitro considera letal la intención, el objetivo muere. Se acabó el «a ver si salta»
Agonizando — una tercera zona entre vivo y muerto: el objetivo se desploma, incapaz de huir o devolver el golpe
Intención — aturdir con el pomo y atravesar con la hoja ya no son lo mismo
Restos 🩸 — el cuerpo permanece en la escena, en la columna del grupo bajo los vivos: regístralo sin salir del combate
Herida — un fallo crítico al despiezar deja un estado real, con fases e infección, no una etiqueta
Un mundo donde la muerte no cuesta nada es un cajón de arena, no un mundo.
