Antes, una escena seguía hasta que alguien decidía que ya bastaba. Ahora tiene una dirección definida: hacia dónde avanza y bajo qué condición se considera jugada. Cómo termina en realidad lo sigue decidiendo el juego.

  • Una condición, no un guion — «combate hasta el primer golpe limpio» marca el límite, no al ganador

  • Un final por los hechos — el árbitro comprueba en cada turno si ha llegado el desenlace, y cierra la escena por sí mismo

  • Los PNJ actúan — se acabó el esperar: la rival ya no aguantará un combate entero sin lanzar un solo golpe

  • Balance desde el desenlace — el resumen se escribe a partir de cómo terminó todo, con el «Mejor momento» dentro de la propia notificación

  • La disputa llega a los números — el veredicto del árbitro ahora mueve los valores, y un rechazo se explica con palabras

La escena ya no queda en el aire. Ustedes fijan hacia dónde va; los jugadores deciden cómo llegar.